
No hacía falta echar cuentas para percibir que la crisis económica está haciendo mella en las programaciones musicales. Según el informe, la reducción en el número de conciertos fue del 4´7%. Y eso que la cosa venía de bajada desde 2006.
Sin embargo, las miserias –también aquí- van por barrios. El estudio establece cuatro categorías de eventos concertísticos: música sinfónica, de cámara –que incluye recitales de solistas- coral y bandas. Sinfónicos y “bandísticos” apenas han variado con respecto al año anterior –disminuyen el 0´5 y el 0´6, respectivamente; los conciertos de coro descendieron un 5´6%; los nuestros, el 7´1. Beneficios de la institucionalización.
La evolución de los conciertos camerísticos/ de solista en España dibuja una curva descendente: 2006/ 10.563, 2007/10.258, 2008/ 9.386, 2009/ 8.717… Con todo y con eso, todavía representan el 51´2% de la actividad concertística total.
Hay datos interesantes (o simplemente morbosos): por ejemplo, entre Cataluña y Madrid no llegan al 30 % de la población del país, ofrecen algo más del 32% de los conciertos de música de cámara y, sin embargo, reúnen el 66% de la recaudación.
Leyendo atentamente el informe, se puede aprender mucho sobre la situación musical de nuestro país. También quedan muchas preguntas sin respuesta. Tienen colgado el Anuario en http://websgae.sdae.net/recursos/documentacion/ANUARIO_2010.pdf
No hay comentarios:
Publicar un comentario