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domingo, 21 de febrero de 2010

Escenas matritenses (reloaded)

Desde el remoto 30 de noviembre, no anoto en esta sección del blog mi crónica de conciertos. Sigo yendo regularmente a actuaciones en directo (confieso que, cuando llevo tiempo sin ir, siento cierta ansiedad) y la acumulación de conciertos sin comentar, desde entonces, debe ser más que notable. Digo "debe" porque, afortunadamente, no guardo constancia escrita de los mismos y mi flaca memoria ha ido limpiándose de todo aquello que no me ha impresionado especialmente. Por retomar la costumbre, escribo lo que recuerdo de lo que recuerdo.


El Liceo de Cámara, el buque insignia del camerismo madrileño, surca una temporada algo gris. Fui al segundo bloque de la anodina integral Beethoven del Cuarteto Takács y me sigo preguntando la razón de esta sinrazón. Fui a uno de los recitales de sonatas Seiler/ Bezuidenhout; poco... Me levantó naturalmente el ánimo Kavakos & Friends, particularmente en el extraordinario sexteto de Schulhoff (los de Dvórak y Tchaikovsky son obras, a mi juicio, de menor sustancia). La perla del ciclo vino con el Cuarteto Arcanto y Jörg Widmann: destaco la sobrecogedora interpretación del cuarteto op. 80 de Mendelssohn y la música que pudimos escuchar del compositor/ clarinetista (aquella noche tuve que reconocerlo: ¡es mi compositor preferido!; en la foto retratado en el desierto de Dubai [antes de la quiebra]).


En la Fundación Juan March tuve la ocasión de escuchar al Cuarteto Quiroga. El programa era exigentísimo -Webern, Berg y Schoenberg- estética y técnicamente; el resultado excelente, de gran concentración e intensidad. Para reflexionar la huida de parte del público tras las primeras atonalidades. Tras traer al Casals, la Fundación vuelve a demostrar su compromiso nuevo con la excelencia interpretativa que produce nuestro país. Un lujo... y gratis.

El miércoles pasado, integral rara de cuartetos de Sotelo en Musicadhoy. El catálogo del compositor tenía tres cuartetos a los que iba a añadirse, precisamente en aquella velada, un cuarto. A mi entender, un cuarteto de cuerdas es una obra para dos violines, viola y violonchelo. Un cuarteto de cuerdas con más cosas puede ser un quinteto, sexteto o incluso una orquesta sinfónica. Obviamente conozco los precedentes de Schoenberg o Ginastera quienes añaden una voz a obras que siguen computando como cuartetos en sus catálogos. Sin embargo, para mí, cuarteto de cuerda + guitarra = quinteto y cuarteto de cuerda + guitarra + cantaor = sexteto. Soy así de simple.


En cualquier caso, los Diotima tocaron el cuarteto nº 1, el "cuarteto" (versión para cantaor y cuarteto de un original para cuerdas solas) nº 2, el cuarteto nº 3 y -estrenaron- el "cuarteto" (cantaor, guitarra y cuarteto) nº 4 de Mauricio Sotelo. Del nº 3 iban a estrenar una versión con guitarra pero no les debió dar tiempo a tanta primicia.
Debo confesar que me lo pasé muy bien en el concierto pero salí con un montón de dudas. Sotelo busca unir la música académica contemporánea con el flamenco. La dificultad de la coyunda no sólo se encuentra en cuestiones técnicas sino que va mucho más lejos: el concepto mismo de música, de autor, de obra... son tan radicalmente diferentes en ambas tradiciones que una comunicación profunda de experiencias resulta complicada. ¿A qué nivel los músicos flamencos -los estupendos Cañizares y Arcángel- pueden entenderse con el Diotima (y viceversa)? ¿Qué papel juega el compositor en todo esto? En el fondo, las dificultades de Sotelo son las eternas del folklorismo. Cambien el modernismo académico de Sotelo por la Schola Cantorum y verán que, de Sotelo a Turina, no va tanto trecho. En cualquier caso, el compositor madrileño debe interesarnos y mucho. Veremos por dónde tira cuando supere esta fórmula.

domingo, 14 de febrero de 2010

Las obras más interpretadas del siglo XXI

Seis de las más importantes editoriales de música (Boosey&Hawkes, Chester, Universal, Faber, Schirmer y Schott) le han facilitado a Norman Lebrecht la lista de sus obras del siglo XXI más interpretadas. Ser, como es Lebrecht, uno de los críticos más célebres/influyentes del mundo y el autor de un entretenidísimo (y supongo que leidísimo) blog ayuda a conseguir información.
Uno que se mueve en otros ambientes no puede más (ni menos) que "parasitarla".
Así que, a partir de los datos de Lebrecht, saco una lista de las obras camerísticas del siglo XXI que más se han tocado. Aquí estan:

1) Jörg Widmann (*1973) Hunt Quartett (2003) x 74 interpretaciones
2) Thomas Adès (*1971) Court Studies (2005; para clarinete, violín, violonchelo y piano) x 51 interpretaciones
3) Thomas Adès (*1971) Piano Quintet (2000) x 49 interpretaciones
4) Haas, Georg Friedrich (*1953): tria ex uno (2001; para flauta, clarinete, percusión, violín, violonchelo y piano) x 40 interpretaciones
5) Judith Weir (*1954) Piano Quartet (2000) x 35 interpretaciones
6) Jörg Widmann (*1973) Choralquartett (2003; para cuarteto de cuerdas) x 34 interpretaciones
7) Jörg Widmann (*1973) Versuch uber die Fuge. String Quartet nº 5 (2005) x 30 interpretaciones
8) Jörg Widmann (*1973) String Quartet No. 4 (2003) x 29 interpretaciones
9) Wolfgang Rihm (*1952) Grave (2005; para cuarteto de cuerda) x 27 interpretaciones

Lo bonito sería haber hecho una lista con diez obras (por aquello de los números redondos) pero, desgraciadamente, éstas son las únicas obras de cámara que aparecen entre las diez más tocadas de cada editorial. Al no tener en cuenta interpretaciones al margen de las casas editoras, los datos no aspiran a ser exactos. De todas maneras nos sirven para sacar ciertas conclusiones:

1) la presencia destacadísima de Jörg Widmann (autor de cuatro de las nueve obras presentes) y Thomas Adès (con dos entre las tres más tocadas). Me alegro mucho porque son dos de mis compositores favoritos. Por si lo encuentran por ahí y quieren felicitarlo, éste es Adès.

2) la fuerte presencia alemana en el género, comparado con lo que ocurre en las listas generales (ver el blog de Lebrecht: http://www.artsjournal.com/slippeddisc/)

3) el predominio de las agrupaciones camerísticas tradicionales (cuartetos, cámara con piano) frente a los grupos heterogéneos.

4) relacionado con lo anterior, la beneficiosa asociación de obras/ autores con grupos de cámara que "giran" con las obras (el Grave de Rihm iba en la tournée de despedida del Alban Berg; la implicación con la música de Widmann de los cuartetos Artemis, Pacifica, Vogler...)

Se pueden sacar muchas conclusiones pero, sobre todo se debe escuchar estas músicas que son de mucho provecho y disfrute.

Una cosa más. El viernes tuve la suerte de asistir al concierto de Widmann con el Cuarteto Arcanto. Una recomendación: escuchen su música, un lenguaje contemporáneo pero con una lógica musical audible, más acá de misticismos estrechos. Hace un par de años, la Chamber Music Society del Lincoln Center de Nueva York le concedió el premio Elise L. Stoeger por su contribución a la música de cámara. En este enlace le hacen una entrevista la mar de interesante: http://www.youtube.com/watch?v=mH3msYSLvMc
Nota (17-02-10): en una reciente entrada del blog de Lebrecht se han añadido a la lista los resultados de la editorial Schott. Esta inclusión desbanca a Widmann del primer puesto por la irrupción del Sexteto (2001) de Krystof Penderecki, con 79 interpretaciones. ¿Quién da más? El resto sigue como estaba.